Los almacenes automáticos verticales se han consolidado como una de las soluciones más adecuadas para satisfacer las necesidades del sector de la alimentación y bebidas: desde la optimización de los espacios hasta la alta trazabilidad de los productos, desde la protección de los materiales hasta la eficiencia en la gestión de stock. En particular, optar por un almacén vertical permite que las empresas maximicen el espacio en el suelo – con Vertimag la superficie ocupada se reduce hasta 1/10 con respecto a las soluciones tradicionales – y, gracias a la automatización, permite mejorar la gestión de los flujos y minimizar los errores de picking, aumentando el procesamiento de los pedidos y la seguridad de los operadores.
Las ventajas en el almacenamiento de las etiquetas:
– más orden – velocidad y facilidad de picking
– reducción de los errores
– mejor trazabilidad y gestión del stock
– protección de las etiquetas
Las etiquetas son una parte fundamental para los productos del Food & Beverage: hacen que el producto sea reconocible y contienen información importante para los clientes. Por lo tanto, su almacenamiento es una operación que requiere cuidado y atención. En comparación con las estanterías tradicionales, donde las etiquetas corren el riesgo de ensuciarse o dañarse, las bandejas de los almacenes automáticos verticales son el lugar más seguro y protegido. Además, la posibilidad de utilizar diferentes tipos de separadores aumenta el orden en que se almacenan: este aspecto se traduce en un incremento de la facilidad y de la velocidad de recuperación.
El mayor orden en el que se almacenan las etiquetas se transforma también en una disminución de los errores. De hecho, la automatización permite una precisa trazabilidad y gestión del stock, mientras que herramientas como el puntero láser y la barra de led alfanumérica guían a los operadores para un picking más preciso y sencillo. Además, un almacén automático vertical como Vertimag está diseñado para garantizar las mejores condiciones de trabajo para los operadores. Los encargados de la máquina siempre pueden trabajar con la máxima seguridad y en perfecta ergonomía, garantizada por la altura y la estructura del sistema.
Los almacenes verticales permiten obtener ventajas concretas en términos de espacio. La reducción de la superficie ocupada con respecto a los sistemas tradicionales es sin duda el primer beneficio, pero no el único. Por ejemplo, la configuración flexible de Vertimag permite el posicionamiento de bandejas de altura variable de acuerdo con el tipo de unidad de carga almacenada. Aprovechando las posibles combinaciones, se pueden obtener diferentes alturas de bandeja con la misma capacidad de carga. ¿La ventaja? Si los productos son bajos, como las etiquetas, se pueden utilizar bandejas con bordes bajos y, por lo tanto, se ahorra espacio incluso en altura.